martes, 13 de mayo de 2014

El castigo. Primera parte


-¿Para qué sirve castigar?
- ¿Es bueno educar de una forma estricta a los más pequeños de la casa?

Desde mi joven punto de vista, antes creía que castigar a un niño era darle disciplina ofrecerle de una forma rápida la verdad de la vida y enseñarles las normas, el niñ@ se calla y escucha y si no hace lo que se le dice se le ``castiga´´ (irónicamente el/la padre/madre. También se escusa diciendo que era lo correcto para el/la hij@ , por ello decidí más tarde creer que castigar no era dar disciplina, sino una escusa que alguien da para escabullirse de haber hecho algo a alguien que anteriormente le hubiese molestado o simple mente que quería desahogarse. Esto parecía lo más lógico, la ira conduce al mal humor y este a dañar a alguien para desahogarse dando la mejor excusa << Se merecía ser castigado>>.

Al final tras mucho pensar, llegué a una conclusión que no que disgustaba... ,pero tampoco que atraía lo suficiente como para pensar que ``castigar´´ servía para algo. Pero tras meditar y re-meditar con amigos más metido que yo en el mundo de la filosofía, ``se me encendió la bombillita de la razón´´ al final castigar si que servía para algo, servía para atormentarse uno mismo, cerrando así su mentalidad al mundo y pensando que para educar a alguien, solo hace falta miedo inducido por el previo castigo, dando como meta una utopía basado en el control, la dictadura tan presente por desgracia en nuestros días.

....



No hay comentarios:

Publicar un comentario